Psiconutrióloga Alicia Acosta.
Hoy vamos a ponerle un poco de atención a los estados de ánimo conocidos comúnmente como "Humores" fuente de asertividad en las relaciones familiares, laborales y sociales. Hombres y mujeres llegan a consulta con alteraciones de la conducta debido a cambios constantes en el humor, el cual está íntimamente ligado a los alimentos que ingerimos durante la noche y a primera hora del día.
El humor dirige y controla nuestra forma de percibir los acontecimientos y circunstancias del presente y por tanto, una percepción positiva mejora la calidad de vida de la persona y la construcción del conocimiento.
Los adolescentes son considerados influenciables y de juicios relativos al riesgo además de no construir sus decisiones mediante estrategias, reglas y esquemas, esto se debe a su constante cambio hormonal y descompensación nutritiva, debido al rápido crecimiento, sin embargo, no solo ellos son merecedores de observación de dichas conductas, también hay adultos hombres y mujeres que se mantienen en constantes cambios de humor acompañados de irritabilidad; las cuales intervienen en sus relaciones, perdiendo control sobre valores, sentimientos, actitudes, percepciones, habilidades y acciones. Estos comportamientos son capaces de influir significativamente en su dinámica social.
Los cambios constantes de humor son multifactoriales por lo que dependen de los nutrientes que llegan a nuestro cerebro y los cuales producen neurotransmisores encargados del control de nuestra conducta y la forma de percibir el mundo. Los nutrientes necesarios aportan energía para pensar, movernos y mantener la temperatura corporal.
Los nutrientes indispensables para el control del humor se encuentran en las FRUTAS, las cuales son una fuente indispensable de hidratos de carbono, como en todo, los extremos son riesgosos por lo que el excesivo consumo de hidratos de carbono se acumula en forma de grasa. Los hidratos de carbono conocidos como carbohidratos, se encuentran en las frutas, los frutos secos y los almidones como el arroz. Si consumimos frutas y verduras de diferentes colores en ensaladas y zumos, consumiéndolas preferentemente al vapor, adquirirá todas las vitaminas esenciales que demanda su cuerpo. Para aumentar y aportar más vitaminas y sales minerales, además de fibra por sus equivalentes refinados, en consumo excesivo posiblemente provocará una serie de ácidos que dificulten la absorción de hierro, zinc, calcio y magnesio, lo cual provocaría un serio problema de desnutrición.
Una de las principales funciones de esta fibra es propiciar la movilización del intestino o la eliminación del estreñimiento y sus consecuencias. La fibra alimenticia se halla en los granos de cereales integrales, leguminosas, verduras y frutas, que suministran las cantidades de fibras (celulosa, pectina) necesarias para el buen funcionamiento del organismo.
Desde la perspectiva psicológica, es importante una evaluación que le permita al sujeto llegar al conocimiento y a la conclusión del ¿por qué? Su cuerpo y su imagen física, están abandonadas, y los multi-factores presentes en su estado de ansiedad, estrés, angustia, fobias sociales, depresión entre otros. Es importante generarle al sujeto, recursos y la confianza de continuar buscando estrategias de cambio individual, y socio-culturales. Una prueba recomendada para evaluar los cambios es la Mood Disorder Questionnaire, MDQ.
Desde la perspectiva bioenergética, es importante establecer trastornos mediante la evaluación de la energía celular de los órganos internos, a través del Biotrón, que es un pequeño aparato que nos establece el diagnóstico del padecimiento a través de la energía medida: en pies y manos, logrando dosificar el suplemento alimenticio correspondiente al nivel de desnutrición del paciente y que equilibra y armoniza su calidad de vida. ¡No olviden visitar a su psico-nutriologa!