El colesterol y conducta emocional
Psiconutrióloga Alicia Acosta.
Demasiado colesterol en nuestra sangre puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiacas pero sobre todo las emocionales. ¡Cuestiónate!
- ¿Constantemente presentas estallidos de ira?
- ¿Frecuentemente te reprimes de externar tus afectos y tus emociones?
- ¿Tus manos sudan y se mueven constantemente o tus piernas o los pies?
- ¿Tu cuerpo fabrica demasiado colesterol porque consumes comida frita rápida y con conservadores?
- ¿Comes alimentos altos en grasas saturadas y colesterol?
- ¿Tienes altos o bajos índices de glucosa o diabetes?
- ¿Disminución en los niveles de hormona tiroidea (hipotiroidismo)?
- ¿Presentas síntomas de infecciones urinarias crónicas y enfermedad renal?
Existen tres tipos principales de grasa en nuestro cuerpo
- Lipoproteínas de alta densidad (HDL). Este es el colesterol "bueno o limpiador del hígado ante el exceso de colesterol".
- Lipoproteínas de baja densidad (LDL). Este es el colesterol "malo o formador de placas de ateroma" que son la causa del estrechamiento y endurecimiento de las arterias e impide el libre flujo de sangre a través de éstas.
- Triglicéridos. Aumentan la capacidad de consumir carbohidratos.
Las grasas en la sangre se determinan a través de pruebas de medición del colesterol en la sangre, Los niveles de colesterol se miden en miligramos (mg) de colesterol por decilitro (dL) de sangre. como:
- Nivel de colesterol total niveles por debajo de 200
- Nivel de colesterol HDL
Entre más alto, mejor, nivel de 60 o mayor y hasta 40 de mínimo.
- Nivel de colesterol LDL
Entre más bajo, mejor, debe ser menor a 100 ante problema cardiaco reciente por niveles de colesterol 130, es preciso que mantener los niveles por debajo de 70
- Nivel de triglicéridos
Un nivel saludable es menor de 150
En la actualidad es importante por el nivel de competencia social revisar constantemente nuestras emociones, ya que nos permiten adaptarnos a los diferentes cambios y circunstancias.
Los trastornos emocionales también se han visto relacionados con trastornos de metabolismo de colesterol en el cuerpo, presentándose trastornos de ansiedad y depresiones crónicas después de periodos largos por colesterol fuera de sus límites normales. En un estudio, hasta el 96% de los pacientes con trastorno depresivo experimentaban ansiedad concurrente y al hacerles la anamnesis clínica presentan uno o más de dos las dos terceras partes de su vida con trastornos del metabolismo de las grasas en ocasiones algunos de estos pacientes se afectadas de trastorno obsesivo-compulsivo del comer asociada a cuadros de ansiedad frecuente.
En otro tipo de casos los trastornos del metabolismo de las grasas o del colesterol produce Trastornos del sueño lo cuales son una parte integrante de las alteraciones depresivas, experimentando insomnio. E n los adultos jóvenes el trastorno metabólico durante el día produce apatía, pesadez o fatiga crónica, pérdida del interés al detalle provocando alteraciones en la memoria inmediata y por las noches padecen insomnio, al hacer los análisis clínicos y de sobrepeso tienen dos veces más probabilidades de estar relacionados.
Para disminuir los trastornos severos del metabolismo de las grasas se requiere:
- Consumir alimentos ricos en fibras, como granos enteros, fruta y verduras frescas.
- Limitar los alimentos ricos en colesterol y grasas saturadas y poliinsaturadas como carne, puerco, quesos, leche entera o manteca.
- Consumir más alimentos bajos en grasa, como pollo, pescado o leche descremada.
- Elegir alimentos altos en grasas monoinsaturadas, como aceites de oliva, canola y cacahuates. Para aliñar y dar sabor a los guisos: poca sal, muchas especias y hierbas aromáticas (no olvides que todas tienen compuestos protectores), ketchup (¡contiene mayores dosis del antioxidante licopeno que el tomate crudo!) y chorritos de vino, coñac, vinagres (de vino, de manzana, de Módena)...
- Hornear o asar los alimentos en lugar de freírlos. Usa Métodos de cocción: a la plancha, al horno, al vapor, salteado con ajo y perejil o con verduras.
- Cuidar el No exceso de grasa corporal que se acumula en la cintura genera una cascada de reacciones bioquímicas que producen inflamación silenciosa crónica en las arterias: el auténtico origen de la enfermedad cardiovascular.
- Consumir Ácidos grasos omega-3 en pescados azules y frutos secos, aceite de oliva virgen.
- Consume vitaminas del complejo B y una combinación de ácido fólico, vitamina B6 y B12 ya que reduce los niveles de homocisteína evita riesgo cardiovascular y ayuda a mantener despejadas las arterias.
- Consume los flavonoides del cacao
- Consume 20 y 24 gramos de fibra al día a través de pan integral y/o cereales integrales
- Consume legumbres asadas y una taza de leguminosas cocidas y mezcladas lentejas te asegura 300 microgramos de folato, suficientes para reducir el riesgo de ictus y enfermedad cardiovascular.
- Consume antioxidantes propios de cerezas, moras, arándanos, fresas, frambuesas, sus pigmentos de color rojo combaten los radicales libres y reducen los niveles de ácido úrico en sangre. Cocina con jengibre al menos una vez por semana. Estas especias tienen efectos antiinflamatorios
- Consume vitamina C. Previene la inflamación crónica derivada del consumo de hidratos de carbono refinados produciendo el aumento de los niveles de folato y reduce la homocisteína.
- Bebe agua 3 litros de agua y dos tazas de te verde al día. De lo contrario el flujo sanguíneo se hace lento y aumenta el riesgo de trombosis. Si eres un adulto responsable una copa de vino o un vaso de cerveza al día es sano.
- En esas "dosis" reducen los niveles de colesterol LDL, aumentan las tasas de antioxidantes en sangre.