Psiconutrióloga Alicia Acosta.
Hablaremos sobre la importancia de estos dos "Malos Hábitos" en la sociedad actual. Recientes investigaciones en la Universidad de Navarra, España indican que en muchos casos de obesidad, los factores son genéticos pero, sin embargo, para que se manifieste la obesidad deben darse determinadas conductas, como la vida sedentaria, ingesta excesiva de grasas y carbohidratos, apatía y fatiga crónica ante el ejercicio, y malos hábitos. La importancia de estas investigaciones radica en que nos abren una puerta a profundizar y mejorar el análisis de las conductas que interfieren en el tratamiento efectivo de los trastornos alimenticios como la anorexia, la bulimia y la obesidad.
La sensación de saciedad es una conducta biológica que se manifiesta de forma intelecto-emocional. La saciedad tarda un tiempo hasta que el cerebro la envía al estómago para dejar de comer. Si comemos rápido, no damos tiempo a que llegue esa señal y seguimos comiendo. Por eso "comer rápido engorda".
Si comemos lentamente la sensación de saciedad hace que no comamos en exceso. Cuando llega al estómago nos sentimos saciados y dejamos de comer. Si comemos rápido es probable que tengamos molestias digestivas pues el estómago se distiende (nos inflamamos). El comer rápido implica aspectos neurofisiológicos y hormonales, regulados por el centro de la saciedad que está en el hipotálamo. Pero lo más importante es conocer que tarda entre 20 y 25 minutos en llegar la señal, así que tu comida bien masticada debe durar por lo menos 30 minutos y esperar un tiempo entre platillo y platillo.
Las causas del comer rápido pueden ser muchas, tal vez lo hagamos de forma inconsciente, o en realidad tenemos poco tiempo, o quizá nos organicemos mal con los quehaceres, el trabajo y los hijos, o dedicamos a otra cosa el tiempo disponible para comer, preparar la comida, descansar o ir al gym.
En todo caso, debemos reaccionar, y poner las medidas necesarias para evitarlo. Debemos tomar nuestro tiempo para comer, masticar bien los alimentos, preparar la comida desde un día anterior para ahorrar tiempo y preparar menús sencillos y nutritivos.
A través de la experiencia los resultados obtenidos sugieren la identificación de marcadores (malos hábitos) intelecto-emocionales claves, que se involucran en la regulación del peso corporal de las mujeres.
La obesidad y la delgadez son las dos caras de una misma moneda, la dieta nutricional personalizada es un paso importante para el tratamiento de la obesidad, ya que proponemos utilizar los propios mecanismos del cuerpo para promover y mantener la imagen esbelta. Hasta la vista... "Feliz mes de la Mujer Trabajadora".