Psiconutrióloga Alicia Acosta.
Un cerebro nutrido interpreta las sensaciones del cuerpo y la percepción de los estímulos del medio ambiente bajo leyes del comportamiento humano, más saludable y sin problema emocional.
En el laboratorio de Neurociencias Cognitivas de la Escuela Politécnica Federal de Lausanne, Ginebra, se estudia y se afirma que estimular áreas cerebrales específicas puede inducir experiencias de tipo paranormal en las personas. Por lo que dejar de alimentar áreas cerebrales con nutrientes necesarios inducirá a experiencias iguales.
Se descubrió que algunas áreas del cerebro combinan información de varios sentidos. La visión, la audición y el tacto son procesados inicialmente en las regiones sensoriales primarias, pero fluyen juntas para crear la percepción global de una persona.
"Las regiones de procesamiento multisensorial del cerebro", también construyen percepciones del cuerpo mientras éste se desplaza por el mundo. Las sensaciones nos llegan desde el cuerpo hasta el sistema cognitivo y es allí donde se convierten en percepciones. Todas las sensaciones pasan por el sistema cognitivo(pensamiento). El primer filtro que atraviesan las sensaciones es el cuerpo y el segundo es el sistema límbico, esto se cumple para todas las sensaciones excepto para las olfatorias que no se modulan y llegan directamente al sistema límbico.
Los sensores en la piel proveen información acerca de presión, dolor, temperatura y sensaciones similares, cuando la piel está reseca y no es nutrida e hidratada adecuadamente, altera esta información provocando que la persona sea más sensible y vulnerable.
Las articulaciones, huesos y tendones informan al cerebro acerca de la posición del cuerpo en el espacio. La Vitamina C es necesaria ya que participa en la constitución de los tejidos gracias a su estructura molecular adaptada a nuestra biología en combinación con nutrientes de cofactores enzimáticos, que si no están, pueden engendrar carencias en algunos minerales y provocar efectos indeseables al acarrear una acidificación en el terreno de las reservas del cuerpo. Nuestro cuerpo no produce la vitamina C y la alimentación es nuestra fuente de vitaminas de origen natural. Pero a menudo es deficiente, debido a fenómenos de la vida actual que aumenta por el estrés, la polución, el tabaco, el alcohol.
Los órganos internos y el oído, dan al cerebro lecturas de distintos estados físicos y emocionales del individuo. La información del "tiempo real", emitida por el cuerpo, el espacio que le rodea, y sus sentimientos subjetivos, es también representada en regiones multisensoriales. Y por tanto, la integridad sensorial del cuerpo puede ser alterada. Nacemos con una determinada constitución morfológica que determina nuestra resistencia y adaptación biológica frente a los factores adversos del medio ambiente cíclico y mutante, y de igual manera que los hábitos nutricionales y pautas de higiene determinadas, pueden favorecer e incluso aumentar dicha respuesta de resistencia constitucional orgánica, también pueden disminuirla, propiciando el sustrato de posibles patologías orgánicas, o funcionales, que incluso pueden llegar a modificar las emociones a través del temperamento, como respuesta causal del estado energético funcional.
En el sistema hormonal, el ayuno, la alimentación en exceso, o el ejercicio alteran este sistema. Las hormonas son secretadas y liberadas directamente en la sangre por órganos conocidos como glándulas, estas son muy abundantes en nuestro cuerpo y por lo tanto existen una gran cantidad de hormonas. Las glándulas tienen una función muy importante que consiste en monitorear que situaciones están sucediendo en nuestro cuerpo. Por ejemplo las personas que se vuelven delgadas u obesas por tener un sistema hormonal alterado, generalmente la tiroides (glándula) y si estas tienen dietas con alto contenido de grasas teniendo sus niveles hormonales alterados pueden hacerlas susceptibles a padecer ciertos tipos de cáncer.
El sistema hormonal también afecta el estado de nutrición, ya que junto con el sistema nervioso, controlan las señales de hambre y saciedad, mandan mensajes al sistema digestivo sobre que comida entra y clasifica los jugos gástricos que deben liberarse.
Durante el ciclo menstrual algunas mujeres presentan cambios de apetito comiendo más hidratos de carbono que otros días. En los niños y adolescentes las hormonas, en parte, son las responsables de la falta de apetito durante las enfermedades o reaccionan ante el estrés provocando la NO absorción de los nutrimentos. Desde la antigüedad en las costas anglosajonas en el litoral, se consume una planta llamada sargazo vejigoso (fucus vesiculosus) en guiso de verduras que es un vegetal que pertenece al género de las algas ayudando a disminuir los síntomas y trastornos de alteraciones hormonales como la hidropesía, paperas, infartos glandulares, la obesidad y la gota, dada su riqueza en yodo y en lo común es utilizado para regular la glándula tiroides.
La mejor forma de consumir los oligoelementos necesarios para nutrir nuestro cerebro y prevenir las alteraciones conductuales, es el paso directo de los nutrientes a la sangre evitando las barreras digestivas. La parte de abajo de la lengua es muy rica en finos capilares sanguíneos y constituye una vía ideal de penetración cualitativa y catalítica en el organismo.
¡El mundo de la belleza es un mundo fascinante pero a veces parece que hubiera quedado estancado en una especie de trivialidad… Cuida tu salud para ver la vida con alegría. Recuerda que "El Alma del Ser humano se refleja en la salud de su imagen"!